| WHITESNAKE. Leganés (Madrid), 1-10-2004 |
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Desde que se conocio la noticia de la reunión de WHITESNAKE, los fans españoles de la banda han estado ansiosos por ver de nuevo, o por primera vez, al grupo de David Coverdale sobre el escenario. Al final valió la pena esperar, tal y como demostró en la plaza de toros La Cubierta de Leganés el pasado 1 de Octubre.
Mientras hacíamos tiempo, comentabamos ansiosos con qué canción abrirían el concierto. “Se saldría que empezase con Come On, como en el Live… In The Heart Of The City”, decía uno. “Pues yo creo que será con Still Of The Night". Pero por muy agudos que fuésemos, ninguno acertó el tema con el que abrirían su actuación. Claro que fue con un clásico, pero un clásico inimaginable: “Burn”, además intercalado con un fragmento de “Stormbringer”. Gran comienzo con una banda entregada y demostrando un altísimo nivel. Los dos guitarristas, sobre todo Doug Aldrich, dan perfectamente la talla para sustituir a hachas como John Sykes o Micky Moody. Coverdale ha demostrado su gran instinto para fichar a sus compañeros de banda. En cuanto a él mismo, su voz no llega a los registros de sus discos clásicos, como era de esperar. Pero aún así conserva mucha potencia y su timbre es casi idéntico al de su época más gloriosa. Y como showman, sigue moviéndose con agilidad por el escenario, bailando con el pie de micro y ofreciendonos "sensuales" movimientos pélvicos.
Casi sin descanso, continúan con un éxito de su etapa ochentera: “Bad Boys”, seguida por “Love Ain’t No Stranger” para regresar a sus momentos más blueseros con “Ready An’ Willing”, con todo el público coreando el estribillo. En estos momentos nadie dudaba de que el concierto iba a ser glorioso. Y para confirmarlo, “Is This Love?” sonó estremecedoramente, poniendonos los pelos de punta. Después de este momento melancólico, que a más de uno le arrancó una lagrimita, llegó el turno de la adrenalina. “Give Me All Your Love” puso a saltar y a aplaudir a todo el público, ya totalmente entregado a Coverdale y sus secuaces.
Llegamos al ecuador del concierto con “Judgement Day", que sonó especialmente dura. Incluso la puesta en escena fue típicamente heavy, con todos los músicos juntos y moviéndose al unísono de izquierda a derecha. Después de tanto derroche de energía, Coverdale tuvo que reponer fuerzas y dejó solo en el escenario a Doug Aldrich que ejecutó un solo de guitarra espectacular. El líder de la banda regresó al escenario con “Cryin’ In The Rain”, más sobria que en el “1987”, tirando más al sonido de “Saints and sinners”. Después de este intenso tema, llegó otro solo, ahora a cargo del batería Tommy Aldridge. Confieso que para mi los solos de batería son los momentos más aburridos de un concierto, pero este en particular fue entretenido. Aldridge llegó a tirarse un buen par de minutos tocando como una bestia, golpeando su batería con los puños desnudos. Aparte, se veía su pelo cardado al estilo ochentero sobresaliendo por encima de la batería, que también era algo espectacular.
A estas alturas del concierto se abrió el techo de la plaza de toros La Cubierta y se vio la luna sobre nuestras cabezas, llenando el concierto de un ambiente curioso, que alguno llamaría mágico. El propio Coverdale se quedó mirando la “bella luna española”. Por cierto, la acústica del recinto fue aceptable pese a lo que nos tiene acostumbrados.
Tras el solo de Aldridge, Coverdale atacó con “Ain’t No Love… In The Heart Of The City” preparando el camino para la recta final del concierto. En los últimos minutos nos esperaban “Don’t Break My Heart Again”, “Fool For Your Lovin’” y, cómo no, “Here I go again”.
El público no tardó ni un segundo en reclamar a WHITESNAKE que salieran otra vez al escenario para los bises, y ellos tampoco se hicieron esperar. Retomaron el concierto con “Take Me With You”. Sonó inmensamente, pero palideció con la canción que la siguió: “Still of the night”. Aquello fue la apoteósis de un castillo de fuegos artificiales, por comparararlo con algo. Si tuviera que quedarme con un único momento de esa noche, sin duda elegiría esta canción,por la sensación de cómo se encoge el corazón cuando se acerca el solo de teclado de este tema. Increíble.
Con la sonrisa de oreja a oreja, felices por la cantidad de momentos emocionantes que nos estaba regalando la noche, asistimos al discurso de despedida de Coverdale, que agradeció la entrega de los fans españoles y se mostró encantado de tocar en Madrid. Se despidió de nosotros diciendo que no dejasemos que nadie nos asustase (quizá refiriéndose a los atentados del 11-M) y se lanzó a cantar las primeras estrofas de “Soldier Of Fortune” de DEEP PURPLE, a capella.
Lo peor del concierto fue la despedida, sonando una grabación en estudio del “We Wish You Well”. Un punto final demasiado frío, para un concierto tan estremecedor. Como curiosidad, después de “We Wish You Well” cayó el “Always Look On The Bright Side Of Life” de los Monty Python que cierra todos los conciertos de IRON MAIDEN. ¿Plagio, homenaje o casualidad?
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Enviado el domingo, 10 de octubre a las 06:21:44 por SaralbA |
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| rockets escribió: Re: WHITESNAKE. Leganés (Madrid), 1-10-2004 (Puntuación 1) |
| Después de leer esto casi me arrepiento de no haber ido a verles. Buena crítica Paco, felicidades |
2004-10-10 07:12:55 1 respuesta(s) |
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