Desde las heladas orillas de Finlandia, CHARON nos trae un góthic metal melancólico de alto calibre, cuyo sonido está entre SENTENCED y H.I.M, cuya guitarra principal hace pegadizas consonancias y con líricas dolorosas, con dosis de atmósferas desgarragoras que parecen ahogarte de emoción. La carismática voz de J.P. Leppäloutu une fuerza y dolor, e infunde a la música una oscuridad tan elegante como el terciopelo negro. CHARON, que a principio de los 90 fue casi una banda de Death-Metal, se ha desarrollado en sus últimos tres álbumes de estudio, cada uno ofrecendo un nuevo acercamiento a su actual sonido, pero sin encuadrarse a un estilo en concreto.
Su cuarto y último disco ofrecido a los dioses góticos, "The Dying Daylights", en mi humilde opinión es el álbum más fuerte hasta el momento, y espero que llegue a tener su reconocimiento. El álbum se abre con un ritmo ascendente que logra captar la atención del que lo oye, y que se mantiene durante el resto del disco. , El resto de los temas, por nombrar algunos, son "Religious/Delicious", "Drive", "Every Failure", y el single "In Trust of No One". Muchas de las canciones en este álbum tienen "gancho" para convertirse en singles y otras son algo mediocres. De todas formas, este es un disco de gothic metal de calidad con canciones memprables y poquísimos momentos mediocres. Melodías fantásticas se mezclan con crispantes toques de guitarra, con letras dolorosas, y voz de calidad.
Si todavía no conoces CHARON, empieza con este álbum y y continúa con el anterior dejando los primeros para el final. Esta banda te dará pocas decepciones y buenas dosis de buen gothic metal. Si te gusta SENTENCED, H.I.M., PARADISE LOST, y ENTWINE, esta banda es de las tuyas. Recomendado!!