
Banda: OPETH
Album: Ghost Reveries
Fecha de Lanzamiento: 29 de agosto de 2005
Sello: Roadrunner Records
Dos largos años de espera y por fín, aquí está. Si os digo “Ghost Reveries” algunos se quedarán a cuadros, si os digo que es el siguiente al “Damnation” puede que alguno más caiga pero si os digo que es el último álbum de la banda de Death Metal Progresivo más técnica, variada y creativa que existe hoy en día, fijo que todos sabéis de qué banda hablo. Como no podía ser de otra forma, me refiero a OPETH, la banda sueca formada por el gran Mikael Åkerfeldt a la voz y a la guitarra, Peter Lindgren a la guitarra, Martin Lopez a la batería, Martin Mendez al bajo y ahora Per Wiberg al teclado; y su octavo álbum, debut con Roadrunner Records.
Hablar de OPETH me supondría llenar un libro, pero es obligatorio hacer alguna referencia para situarnos y para todos aquéllos que no han tenido la oportunidad de escuchar a esta magnífica banda, o si lo han hecho, no lo han hecho con detenimiento. Hay bandas que requieren "ponerse a escucharlas" no basta con dejarlas de música de fondo.
Diez años han pasado ya desde su primer trabajo, "Orchid", un disco de Death Metal nada convencional, bastante alejado de lo que hacen ahora. Tras éste, llegaron "Morningrise", "My Arms Your Hearse", "Still Life", y el aclamado "Blackwater Park" que podrían ser los álbumes "más cañeros", por así decirlo, de la banda. Cada uno con sus características propias pero con el sello inconfundible de OPETH. En este momento la banda decidió experimentar editando los dos siguientes álbumes que tienen más partes acústicas, menos voces guturales y más elementos progresivos. Me refiero al "Deliverance" y al "Damnation". Y tras dos largos años, sale esta joya, "Ghost Reveries".
Creo que en este disco dejarán contentos a todos los fans de la banda, tanto los de la primera etapa como los de la segunda, incluso ganando otros nuevos, debido a la cantidad de elementos diferentes que podemos escuchar en el álbum.
Respecto a la temática del disco puedo decir que con respecto a los anteriores es diferente. Aquí es más oscura, más sobre lo oculto...
“Ghost Reveries” es un disco variado, nos podemos encontrar desde temas más fuertes que nos hacen recordar discos como el "Blackwater Park" o “My Arms, Your Hearse”, como es el caso de “Ghosts of Perdition", pasando por temas más al estilo del “Damnation” como “Isolation Years”, así como temas más “raros” por llamarlos de alguna manera como “Atonement”. Variedad y calidad es lo que más caracteriza a este álbum. Es curioso, las diferentes sensaciones que puede llegar a transmitir a través de los ocho temas que componen este disco, según la persona que lo escuche. Incluso al escuchar el álbum varias veces uno mismo se encuentra con otros matices que habían pasado desapercibidos anteriormente. Cada tema provoca un sentimiento diferente, algo que hace que el álbum sea completo en todos los sentidos. No es un álbum precisamente lineal y, como dicen por ahí, en la variedad está el gusto. Pero entremos ya de lleno en el contenido de esta obra maestra.
“Ghosts of Perdition” es el tema encargado de abrir el álbum. Unas notas de teclado introducen a unas potentes guitarras arropadas por la voz más "infernal" de Mikael Akerfeldt dando paso a otro Mikael Akerfeldt con voz limpia y a otro con una voz especialmente dulce... En general Akerfeldt, no sólo en este tema pero aquí especialmente, destaca tanto en su forma limpia, que suena como nunca, como en su forma gutural que es realmente BRUTAL. Verdaderamente impresionante desde la primera hasta la última nota. Puede que sea el tema más oscuro del disco, cuya duración supera los diez minutos pero que en ningún momento se hace pesado gracias a los muchos detalles y cambios, tanto rítmicos, como melódicos, que parecen ser un cambio entre oscuridad y la luz, dando al tema una atmósfera que sólo una banda como OPETH podría concebir y haciendo de éste un temazo se mire por donde se mire. Realmente se adapta a su título, en ciertos momentos la voz de Akerfeldt es algo SOBRENATURAL. Si anteriormente decía que Mikael Akerfeldt es uno de los mejores vocalistas de Death Metal ahora me reafirmo y digo que Mikael Akerfeldt es uno de los mejores vocalistas de Metal. Personalmente es el tema que más me gusta aunque los demás estén a muy poca distancia.
Continuamos el recorrido con “The Baying of the Hounds”, tema en el que a lo largo de sus más de diez minutos de duración podemos diferenciar perfectamente cuatro partes, incluyendo algunas más "acústicas" que el tema anterior. En concreto, estas partes se distinguen por las diferentes voces de Akerfeldt, la melodía, la intensidad, el ritmo y unos cambios armónicos (y enarmónicos), entrelazándose a la perfección, (como no podía ser de otra forma). La maestría musical de OPETH se deja ver a través de unos impresionantes riffs de guitarra con una textura compositiva global sublime siendo en conjunto un tema técnico de principio a fin. Este es uno de los temas que en cada nueva escucha se descubre algo nuevo y cada vez te engancha más. Un gran tema que no tiene desperdicio.
Llegamos a uno de los temas “raros” del disco. Raro pero intenso, con mucha fuerza y realmente impresionante. Comienza con una melodía “rara”, diferente, que te hace viajar a un lugar frío y remoto. Según el propio Akerfeldt se basó en un paisaje siberiano de Rusia, de ahí lo “raro” de la melodía. Y sí, realmente lo ha conseguido. “Beneath the Mine” es un tema muy variado, como es normal en OPETH, con partes, diría yo “psicodélicas” que le dan frescura y originalidad. En definitiva, es un temazo.
“Atonement” es el tema más “instrumental”, por así decirlo, del álbum. En sus seis minutos de duración podemos escuchar bastante los teclados de Per Wiberg (SPIRITUAL BEGGARS), ahora miembro oficial de la banda, así como bastantes elementos progresivos y experimentales. Este tema en la primera escucha me dejó KO, tengo que reconocerlo, pero una vez lo escuché un par de veces más le encontré el punto y ahora, realmente me gusta.
Nos encontramos ahora con el tema más largo del álbum, “Reverie/Harlequin Forest” de casi doce minutos. Se supone que Reverie es la intro de Harlequin Forest pero ambas partes están unidas sin que llegue a apreciarse el paso de una a otra. Bien podría ser en la entrada de la voz gutural. En la primera parte destaca la voz melódica de Akerfeldt siendo esta parte la más tranquila. En la segunda parte del tema nos encontramos con riffs de guitarra pesados e implacables, así como una voz gutural que hace que cambie toda la atmósfera. Pero esto no queda así ya que vuelve la calma y la voz melódica al poco tiempo, así como el cambio total de ritmo, que volverá a cambiar tras unos riffs geniales de guitarra, llegando la parte final con voz gutural y donde destaca sin lugar a dudas, Martin Lopez con su implacable batería. En definitiva, también es un buen tema bastante técnico e interesante.
"Hours of Wealth" es otro de los temas más acústicos. La voz, en este caso melódica, aparece poco tiempo apreciándose un gran uso de piano, y teclados. Aunque lo que más destaca del tema es el solo de guitarra que me recuerda, en cierta manera, a esos temas de blues, tristes y con mucho sentimiento, incluso al soul o jazz... Es un buen tema, aunque a mi gusto está por debajo del resto.
El primer single del álbum es "The Grand Conjuration". Un tema muy OPETH aunque creo que es el más lineal de todo el disco. Aquí también hay un gran uso del teclado, aunque la voz gutural y fuertes riffs de guitarra hacen que el tema sea bastante cañero. Por lo demás, decir que es una gran tema lleno de fuerza y misterio por la melodía en sí y por algunos "elementos extras" como unas voces susurrantes entrecortadas, o unos gruñidos con voz gutural de baja intensidad... Es muy interesante.
"Isolation Years" parece extraído del Damnation. Me encanta este tema, aunque tengo que reconocer que en un principio me pasó más desapercibida, por los temazos que contiene esta obra maestra. Tema bastante melancólico y triste, su título lo deja claro, y con mucho sentimiento. Buen final para un disco redondo.
En definitiva, OPETH nunca ha estado más cerca de su lado más progresivo como en este álbum. Como habéis podido leer, los temas son variados, en conjunto es una mezcla de belleza melancólica, atronadores riffs, fuerza y sentimiento. Si alguien se pone a escuchar detenidamente este álbum y al finalizar la escucha dice que es malo, en serio, que vaya al otorrino porque algo le pasa a su oído. Llama también la atención la portada del genial Travis Smith así como la producción del disco que es inmejorable. La composición es suprema, la ejecución impecable y la originalidad sobresaliente. Y no es algo subjetivo, es algo EVIDENTE.
Formación:
Mikael Åkerfeldt - Guitarra, Voz
Peter Lindgren - Guitarra
Martin Lopez - Batería
Martin Mendez - Bajo
Per Wiberg - Teclado
Temas: 01. Ghosts of Perdition – 02. The Baying of the Hounds – 03. Beneath the Mine – 04. Atonement – 05. Reverie/Harlequin Forest – 06. Hours of Wealth – 07. The Grand Conjuration – 08. Isolation Years