
Banda: Soilwork
Album: Stabbing the Drama
Año: 2005
Sello: Nuclear Blast
Este 2005 trae, como ya viene siendo costumbre cada año, un nuevo disco de los suecos SOILWORK. En este disco sigue denotándose una americanización bastante aguda, dejando un poco en la sombra ese Gotenborg Sound tan característico de sus primeros trabajos. Todo viene dado al gran comercio que está abriéndose paso por tierras yankis. Grupos como CHIMAIRA o KILLSWITCH ENGAGE son claro ejemplo de ello.
Que nadie espere un "Predator Portrait" o un "Chainheart Machine", atrás ha quedado la rabia y testosterona que sudaban Bjorn y sus amigos en cada trallazo de esos álbums.
Ciertamente en este disco han sabido mezclar ligeramente los sabores extremos que antaño le dieron la fama al grupo con los tintes comerciales que tanto daño hizo a los seguidores de la banda desde su firma con Nuclear Blast y el lanzamiento de su "Natural Born Chaos", gran disco, pero alejado de su patrón original.
En muchos aspectos este "Stabbing the Drama" supera a su predecesor "Figure Number Five", en cuanto a calidad y dureza de los rítmos. Las guitarras suenan más poderosas, cobran más protagonismo que en anteriores lanzamientos e incluso se deja notar la influencia del mítico Devin Townsend (STRAPPING YOUNG LAD, OCEAN MACHINE...) que se ha encargado de la producción de este disco junto con Daniel Bergstrand (perfecta, por cierto). Han dejado un poco de lado la melodía para dar protagonismo a los riffs más clásicos. A palabras del grupo "hemos tenido más libertad y espontaneidad a la hora de componer los temas" por lo que se deduce que este nuevo lanzamiento ha sido más acorde a sus gustos.
El tono general del disco son canciones rápidas y resultonas, rayando a buen nivel, pero difícilmente destacables sobre el total del trabajo, salvo algunos temas que a buen seguro van a convertirse en clásicos de sus conciertos como son "The Crestfallen" o el tema que da nombre al disco "Stabbing the Drama".
El ya mencionado es, además, el que abre el disco. Un tema directo, cañero y sencillo de tararear y memorizar. La voz de Bjorn rebosa en este corte de mala leche y agresividad en el que llegado el estribillo se torna soberbia y amplia.
A este tema le sigue "One With the Flies", curiosa canción donde se usan arreglos electrónicos al estilo de sus anteriores entregas. El gran trabajo se lo lleva su teclista Sven Karlsson encargado de los arreglos ambientales del tema.
Comienza "Weapon of Vanity", algo repetitivo y soso, pero de gran efectividad dentro del colectivo más joven.
Le sigue "The Crestfallen", de lo mejor del disco. Nuevamente apreciamos los riffs más clásicos, con la distorsión característica de SOILWORK. La claridad compositiva el pegadizo rítmo de la guitarra y la voz del cantante son su punto fuerte.
"Nerve" se aleja del tono general del disco, recordando mucho a los últimos trabajos de sus amigos IN FLAMES. Tanto el rítmo como los arreglos del teclado son muy claros ejemplos del nuevo sonido que están creando estas dos bandas suecas. Tema flojo, de gran producción y sonido en el que experimentan claramente las nuevas tendencias musicales.
El rítmo vuelve a recobrarse en "Stalemate" que comienza velozmente con unas guitarras cargadas de mala leche y un Bjorn en estado puro. Es en este tipo de temas donde se observa el claro equilibrio que los chicos de SOILWORK han buscado para su nuevo disco. Una de cal y otra de arena...
"Distance" es ese tipo de canciones difíciles de asimilar en la primera, segunda y si me apuras tercera escucha. Vuelven a cobrar protagonismo las atmósferas industriales que toma el teclado acompañado de una base rítmica algo repetitiva y un estribillo algo blandito.
El claro proceso comercial se deja sentir en los siguientes temas, más propios de bandas americanas como CHIMAIRA, donde alternan ráfagas de guitarras con parones sonoros protagonizados por voces computerizadas y sonidos ahogados.
Después del parón del disco recobran su patrón mas clásico y dan paso a "Blind Eye Halo", tema más acorde a su estilo de siempre. Rápido, brutal... la voz cerca de la guturalidad propia del Death y un solo de guitarra que acompaña perfectamente a la melodía. Un notable alto para la batería.
"If Possible" vuelve a merodear por sonidos menos cargados y mas modernos. A mi parecer la canción mas insulsa de todo el album, pero no por ello la peor.
En definitiva, en este disco alternan sonidos clásicos de la banda, que harán felices a los fans incondicionales de los primeros discos con otros temas bastante pobres que defraudarán a esta parte del público pero que atraerá a otro cientos.
Formación:
Björn "Speed" Strid - Voz
Peter Wichers - Guitarra
Ola Frenning - Guitarra
Sven Karlsson - Teclado
Ola Flink - Bajo
Dirk Verbeuren - Batería
Temas: 01. Stabbing the Drama - 02. One With the Flies - 03. Weapon of Vanity - 04. The Crestfallen - 05. Nerve - 06. Stalemate - 07. Distance - 08. Observation Slave - 09. Fate in Motion - 10. Blind Eye Halo - 11. If Possible