JACK BLADES - Jack Blades
Tener un glorioso pasado a tus espaldas tiene el gran problema de que las expectativas, y exigencias sobre uno siempre son altas. Eso es sin duda alguna lo que le pasa con este primer álbum en solitario a Jack Blades. Las muestras de talento de Jack a lo largo de sus 20 años de carrera han sido innumerables, ya sea junto a Night Ranger o Damn Yankees, como aquel disco que grabó junto a Tommy Shaw y que merece estar en los altares de cualquier buena colección de rock melódico. Por ello, es comprensible que quien más quien menos se frotara las manos pensando en la colección de estribillos que podía haber en un trabajo como este. Y bueno, sin que el resultado haya sido ni mucho menos decepcionante, si que queda ese amargo regusto de que la cosa podía haber sido mejor. Puede que el gran problema de Jack Blades sea el hecho de que se nota que es un disco hecho a retales. A lo largo de este disco podemos encontrar canciones destinadas a un hipotético tercer álbum de Damn Yankees – Shine on es de lo mejor del disco, pero en We are the ones no acaba de salir del todo victorioso -, canciones escritas junto a Neal Schon de Journey, dicen que destinadas en principio para Arrival, como la inicial Sea of emotions, y que teniendo en cuenta el nivel de aquel álbum, es comprensible que se quedaran fuera, y sin duda alguna es en los temas donde se acerca a su álbum con Shaw, caso de Sometimes you gotta have faith, donde realmente Jack Blades da muestras de todo su potencial. Un buen disco, pero por debajo de sus posibilidades.
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